Parashat Mishpatim
“Si ella fuese desagradable en los ojos de su amo, ya que no la designó para él, entonces le permitirá redimirse…” Shemot (21,8)
Mitzva prescriptiva de designar a la sierva hebrea, es decir que recae sobre el judío que adquirió una sierva hebrea la mitzva de casarse con ella o en su defecto casarla con su hijo como dice el versículo “si ella fuese desagradable en los ojos de su amo, ya que no la designo para él, entonces le permitirá redimirse”, puntualizaron nuestros sabios que de aquí se puede entender y aprender que hay una mitzva de designarla.
El fundamento de la mitzva es que se apiadó El creador de la joven pobre que fue vendida por su padre y de su padre quien se vio obligado por su pobreza de venderla y encomendó al comprador a casarse con ella o en caso de que no la quiera para él que la case con su hijo, ya que también con el hijo de su amo se alegrará, o que la ayude y le disminuya el valor de su redención para que sea liberada de su servidumbre y que no se mantenga bajo su mando hasta que finalice el tiempo de la venta, esto es incluso que su servicio encontró gracia a los ojos de su amo. Todas estas directivas son generadas por las cualidades de misericordia y piedad que caracteriza al Creador y por la gran bondad que hace Hashem con sus creaciones.
Esta mitzva debe cumplirse solo en el momento que rige la mitzva del jubileo. Quien no designó a la sierva hebrea para él y tampoco para su hijo y no le facilitó su redención habrá transgredido esta mitzva, sin embrago es posible que no se lo obligará por la fuerza a cumplirla. En caso de que sí se haya casado con ella o que la haya casado con su hijo recaerá sobre él la bendición ya que actuó de la manera apropiada y será meritorio de que salgan de este matrimonio hijos buenos y dignos.

