He aquí que desarrollamos algunos de los preceptos en los que las personas tropiezan con mayor frecuencia, y de ellos deduciremos las demás prohibiciones, pero quien quiera alcanzar la integridad deberá purificarse de todos ellos, como lo dijeron nuestros sabios: “Y sus dientes como un rebaño de ovejas”, así como la oveja es recatada, así los Israelitas serán recatados en la guerra contra Midian. Dijo Rab Huna en nombre de Rab Aja: se refiere a que no anticiparon las filacterias de la cabeza a las del brazo, pues si lo hubieran hecho no los hubiera alabado Moisés ni hubiera salido victoriosos de la guerra” (Shir Hash. Rabá 6). Y así dijeron en el Talmud Ierushalmita: “El que platica entre las oraciones de Ishtabaj y Yotzer se le considera pecado y regresa de las filas del ejército”. De aquí ves hasta donde debe llegar el detalle y la pureza verdadera en los hechos.

