LIBERTAD ESPIRITUAL
Sin embargo, esta grandeza del hombre depende directamente de su intención de cooperar con el plan Divino en este mundo, utilizando su poder para servir a D”s y ayudar a los demás seres humanos. Pero si su libertad de acción y su poder sobre la naturaleza por el cual él puede apoderarse de ella, amoldarla, adaptarla y controlarla según su deseo, lo lleva a considerarse a sí mismo como quien suplantara al Creador, responsable ante nadie más que su propia conciencia- entonces esta libertad se convierte fácilmente en la causante de su decadencia. Nosotros, que vivimos en el siglo actual, hemos conocido muchos ejemplos en los cuales predominaron estas formas de pensar – y su nefasto resultado.
Es entonces cuando viene el Shabbat al rescate del hombre, y, como veremos más adelante, ésta es una de las fases más fundamentales con respecto a nuestra manera de observarlo.

