CENTRALIDAD DEL SHABBAT
El Shabbat debe ser el día central de la semana. Nuestros Sabios nos enseñaron a reservar para el Shabbat lo más preciado, tanto en los alimentos como en las vestimentas, demostrando así nuestro aprecio por este día. Por ejemplo: estrenamos la ropa apropiada al carácter del día y recitamos “Shehejeianu” por las frutas que consumimos por primera vez en la temporada. Preparamos los manjares predilectos para disfrutarlos en este día sagrado.
COCINA
Siendo que en Shabbat no se debe cocinar, la mamá diagramará un menú que se adecue a las posibilidades legales del Shabbat. El uso de la “chapa” para cubrir las hornallas es casi indispensable en el invierno, cuando la gente quiere comer caliente de noche y de día. A falta de experiencia en regular el fuego de manera que mantenga caliente la comida durante toda la noche (llama baja) y que no la queme, no está demás practicar unos días antes para no encontrarse en Shabbat a la mañana sin comida. Hay que tener en cuenta también que la intensidad del gas no es siempre pareja y verificar que no haya corriente de aire cerca de la hornalla, para que no se le apague la llama. Hay maneras de recalentar ciertas comidas de la heladera sobre la “chapa”. Esto lo encontrará en el cap. “hornear” #12.

