El segundo elemento, el soportar insultos, sobre él dijeron Nuestros Sabios explícitamente: “¿A quién le carga los pecados? Al que soporta las ofensas” (Id.). Y dijeron también,” Los insultados que no insultan, escuchan su humillación y no responden” (Tr. Shabat 88), sobre ello dice el versículo: “Y sus amados son como el sol saliente en su poderío” (Jueces 5). Y comentaron sobre la gran humildad de Baba ben Butah: “Aquel babilonio que llegó a la tierra de Israel, y deposo allí a una mujer. En cierta ocasión le dijo a ella: cocina para mí… ahora ve y pártelas sobre la cabeza de Baba. Estaba sentado Baba ben Butah en el juzgado, ella llegó y los partió sobre su cabeza, le dijo a ella: ¿por qué has hecho esto?, a lo que ella respondió: así me ordenó mi esposo. Él le respondió: por haber cumplido con el deseo de tu marido, el Señor te envié dos hijos como Baba ben Butah (Tr. Nedarim 66).
Y así también relataron sobre la gran humildad de Hillel: “enseñaron Nuestros Sabios, debe ser el hombre humilde como Hillel” (Tr. Shabat 31 ). Y Rabí Abahu, aun dada su gran humildad, encontró que todavía no era merecedor de ser denominado humilde. Así dijeron: “dijo Rabí Abahu, en su comienzo pensaba que yo era humilde, pero cuando vi a Rabí Abba de Aco dar una interpretación, y a su interlocutor dar otra sin que a él le molesté, decidí que no poseo humildad” (Tr. Sotah 40).

