La Suprema Inteligencia analizó cada uno de los distintos rasgos que pueden existir en la naturaleza humana, de acuerdo al propósito final mencionado mas arriba, y las creó con todos sus aspectos, sus causas y efectos y todo aquello que se involucre con ellos y decreto su existencia en la naturaleza intrínseca del hombre.
Sin embargo, para que estos rasgos existan se requieren de distintos estados en la vida de las personas, todos los cuales se constituirán en pruebas para el hombre, al permitir que estos rasgos negativos existan y asimismo permitirle al ser humano superarlos y escoger la virtud.
Por ejemplo: Si no existiesen pobres y ricos, no existiría la posibilidad de que el hombre sea piadoso o cruel, empero ahora, el rico probara por medio de su riqueza si será indiferente ante la necesidad del indigente, o si aplicara su piedad. Asimismo será probado el pobre si se conforma con lo que posee y agradece a Dios, o actúa a la inversa.
Otra prueba constituirá la riqueza para el rico al demostrar si ella lo convierte en soberbio o lo arrastra tras los placeres mundanos, haciéndole abandonar el servicio divino. Y si a pesar de su riqueza continúa siendo humilde, sumiso y rechaza la vanalidad y escoge la Torá y el servicio a Dios, etc.

