1. A pesar que el día de Yom Kipur es un día de expiación, de todas maneras los pecados entre una persona y su compañero no son perdonados automáticamente, sino que la persona debe pedirle disculpas a los demás para ser perdonados. Por ello, es necesario que la persona revise sus acciones e investigue por ejemplo si tiene en sus manos dinero de otros que no le corresponde según la halaja, para que en caso que sea así lo devuelva. Además, incluso que solo pecó contra su compañero con palabras, de todas formas tiene que pedirle disculpas, ya sea de forma personal o por medio de un emisario. (Kitzur Shuljan Aruj 131).
2. Cuando a una persona le piden disculpas, debe perdonar sinceramente y no comportarse de forma cruel con el otro, ya que el no perdonar no es un comportamiento digno de los integrantes del pueblo de Israel. Incluso que la persona le haya causado grandes sufrimientos, el afectado no debe guardar rencor ni mucho menos vengarse contra él. Es importante destacar que aquel que no aparta los sentimientos de odio que guarda contra su compañero en Yom Kipur, provoca que sus rezos no sean aceptados. Además, todo aquel que perdona y «deja pasar» lo que otros hicieron contra él, Hashem se comporta de la misma manera y también «deja pasar» sus pecados.

