Parashat Shoftim
“La primicia de la esquila de tus ovejas deberás entregarle…”.(Devarim 18,4)
Mitzva prescriptiva de entregar a los Kohanim las primicias de la esquila del ganado ovino, como dice el versículo “la primicia de la esquila de tus ovejas deberás entregarle”. El asunto de la mitzva es que todo Israel que tenga cinco ovejas o más, tanto sean machos o hembras, crías como adultas, incluso que ya las haya esquilado varias veces, deberá entregar cada año parte de la lana como regalo a un Kohen. Esta mitzva no tiene una cantidad mínima establecida por la Torá que se deba entregar, pero dijeron nuestros sabios que no sea menos que una sesentava parte.
EL fundamento de la mitzva es, por cuanto que los Kohanim sirven siempre delante de Hashem por lo que no tienen parte en la repartición de la tierra de Israel ni en los botines de guerra que obtenga Israel como fue explicado, les adjudicó Hashem, bendito sea, todo lo que necesiten para su subsistencia por medio de sus hermanos, decretando que les corresponde recibir la terumá y el diezmo del diezmo obteniendo así su pan y su vino, los regalos que reciben de carne de las partes específicas de los animales consagrados en nombre de Hashem que son la ante pierna, la quijada y el estómago, como también parte en las ofrendas consagradas del santo templo para que tengan suficiente alimento para cubrir sus necesidades, pero aún les falta la vestimenta, para cubrir esta necesidad los merito Hashem adjudicándoles las primicias de la esquila del ganado ovino para que tengan la materia prima para hacer sus vestimentas. Por último, los méritos de otras cosas como de la plata del rescate de los primogénitos para que con ellas puedan sustentarse cubriendo todas sus necesidades.
Las leyes de la mitzva establecen que no obliga esta mitzva sino las primicias de la esquila de las ovejas que su lana es suave por lo tanto apta para hacer con ella vestimentas, pero aquella que es áspera, que no es cómoda para ser vestida está exenta de la mitzva. Tanto sea la lana roja, negra o marrón se deberá cumplir con ella está mitzva por cuanto que todos esos colores pueden ser vestidos.
Rige la mitzva tanto sobre hombres como mujeres, Israelim y Leviim, tanto en el tiempo que el santo templo de Jerusalén está en pie como cuando no, pero solo en la tierra de Israel. Quien no le entregue a los Kohanim las primicias de su esquila, cuando estas eran aptas como materia prima para hacer vestimentas, habrá anulado esta mitzva.

