Aún más grave que el interior es el deseo del honor, pues es posible que el hombre domine su instinto sobre el dinero y demás placeres, pero el honor lo impulsa, porque no puede soportar verse a sí mismo inferior a los demás, y en esto muchos tropezaron y desaparecieron. He aquí que Yerobam ben Nabat fue arrebatado de este mundo por causa del honor, como lo dijeron nuestros sabios, lo tomo el santo, bendito sea, de sus ropas y le dijo, arrepiéntete y yo y tú y el hijo de Ishai pasearemos por el paraíso, le dijo, quien ira en la cabecera, contéstale el señor, el hijo de Ishai, le dijo, si es así no me arrepiento. Y así quien le provoco a Koraj y su congragación que desaparecieran el honor, como está escrito, y exigieron también el sacerdocio, y los sabios nos comentaron que todo sucedió pues vio Koraj a Elizafan hijo de Uziel príncipe en su lugar.

