En resumen, el honor es unos de los fracasos más grandes que posee la persona y no llegará a ser un servidor fiel de su creador todo tiempo que se preocupe de su propio honor, pues deberá disminuir la honra de los cielos por su necedad. Y esto es lo que dijo el rey David, “Y me deshonré aún más que esto, y fui despreciable ante mis ojos”. El verdadero honor no es sino el real conocimiento de la Tora, y así lo expresaron Nuestros Sabios, no hay honra sino Torá, pues esta dicho, “el honor los sabios heredaran”, y fuera de ello es solo un honor aparente y falso, vano y sin valor.
Y es digno del que quiera ser limpio, purificarse y limpiarse del totalmente y entonces triunfará.

