Existen dos miembros principales en el cuerpo humano por medio de los cuales la Neshama -el alma- se expresa en forma mucho más fuerte, el cerebro y el corazón.
Y encomendó Dios que se transmita esta Luz en principio al cerebro por medio de la Tefilá (sing. Tefilin) de la cabeza y así se realice la rectificación necesaria en el cerebro y la Neshama contenida en él y posteriormente se extienda al corazón por medio de la Tefilá del brazo la cual se halla próxima al corazón.
Y de esta manera, el hombre se halla investido totalmente por la santidad que transmiten los Tefilin y se santifica enormemente. Existen numerosos conceptos y detalles asociados a este precepto, los cuales son necesarios para realizar la rectificación plena que debe experimentar el hombre en sus distintos aspectos.

