Y aclararemos ahora estos dos aspectos.
La humildad en el pensamiento, significa que debe reflexionar y aceptar que no es merecedor de elogios u honores, y más aún el vanagloriarse sobre sus congéneres. Y esto debido a sus limitaciones y a los defectos que posee.
En cuanto a sus limitaciones, es muy simple, ya que es imposible que aun el hombre que se encuentre en cualquier grado de perfección no posea numerosas imperfecciones, ya sea por su propia naturaleza, por su familia o allegados, por sucesos que le ocurrieron, o incluso por sus mismos actos, pues como dice el versículo,” Pues no hay hombre en el mundo que cometa el bien y no peque”. Todos estos son los defectos que no le permiten al hombre elevarse en absoluto, aunque posea muchas virtudes, pues la referencia de estos defectos es suficiente para obscurecerlos.

