1. La persona que no se apiada ni ayuda a su compañero, debería reflexionar sobre ello y al rezar preguntarse si realmente puede dirigirse a Hashem y pedirle al final del rezo de la amida: «Otorga paz, bienestar y bendición, vida, gracia y favor, caridad y misericordia sobre nosotros y sobre todo Israel» si él no es capaz de hacerlo por sus compañeros. Es más, es muy difícil que las suplicas de la persona sean aceptadas frente a Hashem si él mismo no se comporta con benevolencia frente a los demás. Si nosotros sabemos que Hashem se comporta con nosotros de la misma forma con que nosotros nos comportamos con los demás, entonces cabe preguntarse qué validez tiene pedirle a Hashem que le de dinero para que pueda mantener a su familia si él no ayuda a los demás. Esto porquees sabido que el sustento de la persona depende solamente de la bondad de Hashem, como decimos en el rezo de la amida «Mejalkel Jaim Bejesed» (sustenta la vida con bondad), por lo tanto si la persona no se comporta de forma bondadosa con su compañero, es muy difícil que Hashem se comporte de esta manera con él. Por otra parte, cuando la persona se acostumbre a hacer Jésedcon sus compañeros, ciertamente sus rezos van a ser aceptados y Hashem va a cumplir sus pedidos. Así dijeron nuestros sabios: «aquel que hace Jésed con sus compañeros es avisado que sus rezos fueron aceptados».
2. El mérito de quien ayuda a su compañero de por sí ya es muy grande. Sin embargo, cuando se hace Jésed con un Talmid Jajam (erudito de la Torá) y gracias a un préstamo por ejemplo, el Talmid Jajam puede dedicarse diligentemente al estudio de la Torá, el mérito es aún mayor y la persona amerita sentarse en el Mundo Venidero con los sabios de la Torá en la «Yeshiva shel maala» (casa de estudio de la Torá). Esto, porque aquel que da la posibilidad a otros estudiar Torá, es considerado como si supiera también todo lo que ellos estudian. Este lugar es un lugar de placer inmenso e indescriptible, el sitio más alto donde la persona que ayuda a otros a estudiar puede aspirar a llegar. Esta idea puede entenderse a través del versículo «Ustedes que se apegan a Hashem«. Preguntaron nuestros sabios: ¿Acaso es posible apegarse a Hashem? ¿Acaso no está escrito «Porque Hashem tu D´os es un fuego devorador«?. Ante esta pregunta Nuestros Sabios responden que la persona puede apegarse a Hashem casando a su hija con un Talmid Jajam o haciendo negociosos con el propósito de beneficiar a un Talmid Jajam. Además dijeron Nuestros Sabios que la persona que da de su dinero o posesiones a los Talmidei Jajamim es considerado como si se apegase a la «Shejina» (Presencia Divina).

