Todo aquello que considere un medio para tal acercamiento deberá aferrársele y perseguirlo sin declinar, y aquello que lo resultara inhibitorio huira de ello como huye del fuego, como esta dicho, Perseguirá mi alma tras de ti, mi sustento es tu diestra, dado que su llegada al mundo no es sino para este fin, o sea alcanzar el acercamiento escapando a todo impedimento o perjuicio.
Y he aquí, después de saber y aclarar en nosotros la verdad de esta regla debemos investigar sus detalles de acuerdo con sus niveles desde del principio hasta el fin, como las ordenaba Rabbi Pinjas hijo de Yair en su expresión, a saber, «La prudencia, la agilidad, la limpieza, la absistencia, la pureza, la devoción, la humildad, el temor al pecado, y la santidad». Y ahora aclaremos progresivamente con la ayuda del cielo.

