Observa que la naturaleza del hombre es pesada porque el elemento de la materia es pesado, por lo tanto no gusta del esfuerzo y el trabajo. Y quien pretenda merecer servir al creador debe vencer a su misma naturaleza esforzándose y apresurándose, pues si se abandona a sí mismo en manos de su pesadez de seguro no tendrá éxito. Y es lo que dijo tanatina, «Sé duro como el tigre, liviano como el águila, veloz como el ciervo y fuerte como el león para cumplir con la voluntad de tu padre de los cielos». Y así incluyeron Nuestros Sabios a la Torá, entre las cosas que necesitan de nuestro esfuerzo. Como está escrito explícitamente. Se fuerte y poderoso mucho para observar y cumplir toda la Torá que te ordeno Moisés pues se necesita de un gran esfuerzo para vencer su propia naturaleza y cambiarla.

