He aquí que el rey Salomón nos reitero constantemente esta prevención al ver el prejuicio de la holgazanería y la pérdida tremenda a la que conduce y dijo, un poco de sueño, un poco de sopor, un poco cruzando las manos al acostarse y llegar apresurada tu caída, y tu necesidad como un hombre armado. Pues el holgazán, aunque no use mal en forma activa, el atrae el mal hacia si con su inactividad, como dice, también el que se desgana en su trabajo, es hermano de la destrucción. Pues a pesar de no asemejarse al destructor que causa el mal con sus propias manos, no pienses que está lejos de serlo sino en su hermano y su compañero.
Y continuó diciendo para aclarar más en forma ilustrativa, sobre lo que ocurre y nace diariamente ante nuestros ojos, junto al campo del holgazán pase, y por sobre las viñas del negligente y he aquí que ascendieron los espinos y se cubrieron en su faz de ortigas, observe y reflexione, mire y me amoneste, un poco de sueño, un poco de sopor… y llegara apresurada tu caída etc.… Y aparte de lo que literalmente entendemos, o sea la realidad de lo que le ocurre al campo del perezoso, nos ilustran Nuestros Sabios una hermosa explicación al respecto, diciendo, he aquí que sobre ella crecieron los espinos, se refiere al que busca interpretar los trozos de la Torá y no lo logra, y se cubrió su faz de ortigas, significa que por cuanto que no se ocupo de ellas él se sienta e impurifica lo puro, y purifica lo impuro y destruye el cerco de los sabios. Cual es el castigo de ello el rey Salomón lo describió, y al que violenta un vallado una serpiente lo morderá es decir que la maldad del perezoso no sobreviene de pronto, sino paulatinamente sin saberlo ni sentirlo pues continúa de un mal a otro hasta encontrarse sumergido en la esencia del mal.

