Martes

ט' בחשון התשפ"ז

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Capítulo 11, » Aspectos de la limpieza» (séptima parte) /91

Pero en realidad, todo esto ocurre pues en lugar de que el corazón controle a sus ojos para no permitir que le agrade lo que pertenece a otros, los ojos conducen al corazón a buscar concesiones sobre lo que le aparezca como bonito y agradable, por lo tanto dijo Job que él no hizo asi, y no fue su corazón en pos de sus ojos, en consecuencia no se apego a sus manos mancha alguna.

Observa, con respecto al engaño, con qué facilidad la persona se seduce y tropieza cuando en apariencia le resulte aceptable el esfuerzo por alabar su mercadería a los ojos de sus clientes y ganarse su sustento con la labor de sus manos convenciendo a los compradores para que la acepten, y dirán sobre ellos, el hábil tiene éxito y la mano de los diligentes enriquece. Pero examina y sopesa sus acciones intensamente en lugar de trigo crecerán espigas, pues tropezara en el pecado del engaño sobre el que fuimos prevenidos, y no engañaran hombre a su prójimo. Y dijeron Nuestros Sabios, aun engañar a un gentil queda prohibido, y dice el versículo, el resto de Israel no cometerá iniquidad, ni hablara mentira ni se encontrara en su boca expresiones de engaño.

 

R. Moshe Jaim Luzzatto Z"L TRADUCIDO AL CASTELLANO POR EL RABBI ISAAC FADDA.

"El sendero de los rectos es apartarse del mal; el que guarda su alma preserva su camino." (Mishle 16:17)