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Capítulo 11, » Aspectos de la limpieza» (parte veinticuatro) /108

Para concluir, muchos caminos tienen el mal instinto; pero todo lo que ocasione daño o vergüenza al prójimo, tanto en su presencia o fuera de ella se incluye en la maledicencia que odia y abomina el Eterno, como dijeron sobre ella: ‘’Todo el que relata una maledicencia el Eterno, es como si negara la existencia del Señor’’; y el versículo lo testimonia: ‘’Al que calumnie a su prójimo en secreto, a él destruiré’’.

También el odio y la venganza: Difícilmente el hombre se escapara de ellos, pues la persona sufre mucho los agravios y sufre enormemente, por lo que le es la venganza más dulce que la miel, pues es su único descanso.

Por lo tanto si tiene a fuerza de abandonar lo que su propia naturaleza lo instiga a realizar, dominando sus ímpetus y no odia a quien despierta su ira y no se venga de el en cuanto le es posible y no le guarda rencor; sino todo lo olvida y lo quita de su corazón como si no existiera, es fuerte y poderoso.

Y ello es fácil solo para los ángeles, que no poseen estas condiciones, pero no para los que habitan las casas del materialismo cuyo fundamento es el polvo.

Pero es un decreto divino, y los versículos lo aclaran explícitamente sin necesidad de explicación.

‘’No odiaras a tu hermano en tu corazón’’. ’’No te vengarás ni guardaras rencor a los hijos de tu pueblo’’.

 

R. Moshe Jaim Luzzatto Z"L TRADUCIDO AL CASTELLANO POR EL RABBI ISAAC FADDA.

"El sendero de los rectos es apartarse del mal; el que guarda su alma preserva su camino." (Mishle 16:17)