Parashat Mishpatim
“Al juez no maldecirás…” (Shemot 22,27)
Mitzva prohibitiva que establece la prohibición de maldecir a un juez de un tribunal judío, Beit din, como dice el versículo “al juez no maldecirás”.
El fundamento de esta mitzva es evitar que los jueces sientan temor por las partes en controversia y de sus maldiciones, para así poder determinar la sentencia verdadera. Otro beneficio de esta mitzva es que la maldición a los jueces es un tropiezo muy grande, ya que los integrantes del pueblo, a veces producto de su ignorancia, odian a los jueces, por lo que si no se cuidaran de maldecirlos es posible que luego de maldecir se encenderá su espíritu y terminaran levantándose a ellos físicamente lo que provocará un mal mayor aun porque, como lo explicamos repetidas veces, sobre el juicio se establece el mundo.
Se debe cumplir esta mitzva tanto por hombres como por mujeres en todo tiempo y lugar. Quien maldice a un juez utilizando el nombre de Hashem o uno de sus apodos, será castigado con dos series de latigazos, ya que habrá transgredido dos prohibiciones de la Tora: una por maldecir a cualquier judío, prohibición incluida en esta mitzva, y otra por que es juez, sobre los que fuimos encomendados en otra mitzva adicional.

