Y he aquí que coloco el Señor, bendito sea, el hombre en un lugar donde muchos son los factores que lo alejan de El, y ellos son, las codicias materiales, que al inclinarse tras ellas se ira alejando del verdadero bien, y se encuentra en el medio de una gran batalla, pues todo lo relacionado a este mundo, sea bueno o malo son exámenes hacia el hombre, la riqueza de un lado y la pobreza por el otro, como dijo Salomon,» Por si me hartare renegare y dire quien es el Señor el sosiego por un lado y el sufrimiento por el otro, hasta que la guerra lo envuelva por adelante y detrás.»
Y si será temario y vencerá en la guerra en todos sus flancos se convertirá en un hombre integro que merecerá unirse a su Creador salir del atrio y penetrar en el palacio para gozar de la luz eterna.
Y en la medida en que conquiste sus instintos y pasiones y se distancie de los factores que lo alejan del bien y trate de unirse al Señor, lo rogara y se regocijara en El.

