Y si te preguntaras, como nos será posible, en nuestro trato comercial, no esforzarnos para lograr la aceptación del cliente sobre la mercadería y el precio, pero existe una gran diferencia, pues todo lo que signifique demostrar al cliente la verdad de los beneficios del producto, ese esfuerzo es bueno y correcto, pero lo que se dirija a encubrir los defectos de su mercadería no es sino un engaño y es prohibido. Este es el gran principio en cuestiones de comercio.
Y no hablare de la cuestión de las medidas, ya que está escrito explícitamente, abomina el señor, tu dios, a quien las hace y dijeron nuestros sabios, es más grave el castigo por falsas medidas que por adulterio. Y agregaron, el comerciante mayorista verifica sus medidas una vez en treinta días. Y todo ello porque, para que no se arruinen aun sin su consentimiento y será castigado.
