Y los alimentos son más grandes que otros pecados en esto, pues penetran en su cuerpo y se convierten en carne de su carne.
Y para anunciarnos que no solo los animales impuros o los reptiles son los prohibidos, sino que aún entre los animales aptos existen prohibiciones que los incluyen entre los impuros.
Dice el versículo: ´´Para distinguir entre lo impuro y lo puro´´, y explicaron nuestros maestros: ´´No hace falta especificar entre un asno y una vaca; ¿Para qué está dicho entonces entre lo puro y lo impuro? Para lo que impurificas y lo que purificas, o sea, para lo que se degolló-su traquea- en su mayoría o a medias; y esta diferencia se rige inclusive por la delgadez de un cabello´´. Y finalizaron diciendo esto para demostrarle el maravilloso poder de los preceptos, que aún la delgadez de cabello distingue entre lo puro y lo impuro.
Y quien posea raciocinio en su cabeza deberá considerar las comidas prohibidas como alimentos venenosos, o a los que se mesclaron con veneno. Pues si esto ocurre, ¿se permitirá la persona comer de ellos o aún le quedara alguna duda?
Seguramente no. Y si lo hiciera estaría completamente loco. Asimismo las prohibiciones alimenticias, como ya aclaramos, son un veneno para el corazón y el alma. Entonces, quien se podrá permitir a sí mismo aun existiendo la más leve duda de que es prohibido si es ecuánime; y sobre esto está dicho: ´´Pones un cuchillo sobre tu cuello si eres afecto a la gula´´.
