El insulto general, se refiere a avergonzar al compañero en forma privada, y con más razón en público algo que lo avergüence o hacerle algo que le produzca vergüenza, y es lo que dijeron: «Si el hombre se arrepiente no se le deben recordar sus actos pasados; si contrae enfermedades no le dirá como le dijeron sus compañeros a Job: «Recuerda por favor, ¿Quién era inocente, ha aparecido?; Si los asneros le piden cosecha no les conteste: vayan con fulano que él les venderá y él sabe que el fulano jamás vendió trigo».
Y ya dijeron nuestros sabios: «Es peor el insulto que la estafa monetaria» y aún más si se realizan en público, pues claramente estudiamos: «El que insulta a su compañero en público no tiene parte en el mundo por venir», y dijo Rabí Jisdá: Todos los portales se cerraron a excepción de los que claman por el insulto». Y comento Rabí Eleazar: «Todo el Señor lo castiga por medio de un emisario, con excepción del insulto», y dijeron: «Ante tres no se cierra la cortina y uno de ellos es el insulto».
