Hay otros cercanos a ellos en su nivel, aunque no se asemejan totalmente, y son los que mienten en su platica y en sus palabras o sea que no toman por oficio el inventar situaciones o hechos, que nunca sucedieron, pero al relatar alguna cosa mezclaran alguna mentira que se les ocurra y se acostumbran a ello hasta que se les convierte en algo natural. Estos son los mentirosos a los que nunca se les puede creer, y asi lo dijeron Nuestros Sabios así es el castigo del mentiroso, que aunque diga la verdad no le creen, ya que incorporaron a ellos este mal, el que no puedan pronunciar sus bocas palabras limpias de mentiras. Y es lo que el profeta lamenta y dice, «Enseñaron a vuestras lenguas las mentiras, en las iniquidades se agotaron».

