Y ahora traeré evidencias sobre estos conceptos de nuestras fuentes rabínicas, a pesar de que todo esto es simple y no necesita afianzarse ni demostrarse.
Interrogaron los discípulos a Rabí Zacai: “De qué manera prolongaste tus días?, y les dijo: No oriné en las cercanías de mi oración, no puse sobrenombres a mi prójimo, no omití nunca la satisfacción de los días festivos. Una madre anciana tenía, y en cierta ocasión vendió la cofia que cubría su cabeza y me proveyó de vino para el Kidush”.
He aquí la devoción en lo que respecta a los detalles de los preceptos, pues estaba dispensando de acuerdo a la ley a la santificación con vino, puesto que no disponía de él, hasta que tuvo que vender su madre la cofia de su cabeza. Pero en virtud de su devoción la hacía. Y en lo que se refiere a la honra del compañero, no los llamaba con un sobrenombre, aunque no fuese ofensivo (Tr. Meguilá 27).

