Y el caso de Rabí Tarfon nos lo demuestra, que el querer observar un precepto con más rigor y realizarlo de acuerdo a la escuela de Shamai, le recriminaron los sabios diciéndole, merecedor eres de condenar tu existencia, por desobedecer las ordenanzas de la escuela de Hilel, aun al querer observar con más rigor.
Y con esto, las controversias suscitadas entre las escuelas de Hilel y Shamai, fue uno de los temas graves en Israel, por las grandes discusiones que entre ellos se ocasionaron. Y se decidió finalmente adoptar la opinión de la escuela de Hilel definitivamente. Y la existencia de la Torá se basa en que este dictamen continúe firme indefinidamente y no se debilite nunca, para que no se convierta la Torá en dos leyes. Y, por lo tanto, de acuerdo a lo anteriormente estudiado, es más devoto seguir la escuela de Hilel aun no siendo tan rígida, que observar según lo descrito por Shamai. Y esto nos servirá de guía para distinguir el camino sobre el que se posa la luz de la verdad y la fe, para realizar lo correcto en los ojos del señor.

