Y asimismo la prolongación del tiempo no es una concesión sobre el pecado, sino algo de paciencia para abrir una puerta a la corrección.
Y asi todos los caminos de la clemencia, como, el hijo enaltece al padre, o parte del ser considerarse todo el ser, recordadas en las citas de nuestros sabios, es una forma de misericordia la de recibir lo escaso como cuantioso, pero no se opone ni niega absolutamente la ley pues ya tienen un sentido correcto para valóralos a ellos.
Pero absolver los pecados sin más o no inspeccionarlos a ellos, se opondría a la ley rotundamente, pues ya no habría juicio ni ley real, por lo tanto no es factible encontrarlo en absoluto. Y si alguno de los caminos mencionados no servirá de escape para el pecador seguramente la cualidad de la justicia no retrocederá en vano. Asi dijeron nuestros sabios, él, prolonga su paciencia y asi retribuye. Encontramos, que no tiene la persona, que quiera abrir sus ojos, seducción posible que pueda inducirlo a no ser precavido en sus actos con extrema prudencia y no detallar en ello infinitamente.
Estas son las observaciones que el hombre debe considerar, y adquirirá con ella virtud de la prudencia si es tenaz.

