Pero el mensaje para el pueblo, se dirige hacia la retribución y el castigo mismo, viendo la profundidad de la ley hasta donde llega, que en verdad es digno de temblar y conmoverse siempre, pues quien enfrentara el día del juicio y quien se justificara ante el creador, quien observa detalladamente toda cosa pequeña o grande. Y así dijeron nuestros sabios, y le relata al hombre su plática, aun la plática mas intima entre el hombre y su mujer la recuerdan el día del juicio. Y más dijeron, ya a su alrededor brama con violencia, te enseña que el Señor, Bendito Sea, detalla con sus devotos lo más mínimo, como un hilo de cabello. Abraham, el Abraham bienemado por su creador, tal como lo atestigua la escritura «Abraham mi bienemado», no escapo al juicio aún por cosas pequeñas en las que no detallo, por exclamar, como sabré que heredarè, le dijo el Señor, Bendito Sea, «sabrás que extranjera será tu simiente». Y por haber pactado con Abimelej sin orden del Señor, le dijo él, Bendito sea, por tu vida, que demorare la dicha de tu sentimiento siete generaciones.

