Pues el mal instinto en verdad es muy poderoso en la persona, y sin el hombre saberlo va creciendo dentro de él hasta gobernarlo totalmente. Y aunque haga todos los artificios del mundo si no toma la medicina que fue creada para él, o sea la Torá, como escribimos, no sabrá ni sentirá el progreso de su enfermedad hasta que muera en su pecado y se extermine su alma. A que esto se asemeja a un enfermo que consulto con los doctores y al diagnosticarlo le recetaron una medicina, y él, sin tener conocimiento de medicina aparta aquel remedio y toma lo que se le ocurre de entre los remedios por supuesto que morirá de su enfermedad. Y asi también esto. Porque no existe quien conozca las enfermedades del instinto nocivo y su poder natural, sino su creador que lo creo, y el nos advierte que su medicina es la Torá.
Entonces, quien será el que la abandone tomando otra cosa en su lugar y vivirá? seguramente las tinieblas del materialismo se irán apoderando de él paso a paso y él no lo entenderá hasta que se encuentre impregnado el mal y lejos de la verdad y tan distante que aún ni se le ocurrirá pensar en la búsqueda de la misma.
Pero si él se ocupa en la Torá, observando sus caminos, preceptos y prevenciones al final se renovaran en él un despertar que lo conduzcan al camino real.

