Al observar las bondades recibidas se dispondrá pronto a su servicio como ya lo mencionamos, y más aun al reconocer que todo su bien estar depende del eterno, y lo que necesite de el provendrá y de nadie más, entonces por supuesto no se insolentará en el servicio divino y no le faltará lo que necesite.
Y has observado que incluí aquí en mis conceptos los tres grados a los que ha dividido con cautela, puesto que son idénticos.
La enseñanza que se desprende es que a los íntegros intelectualmente les clarificará su obligación y la valoración de los hechos y su importancia, a los inferiores a ellos, en cuanto al mundo por venir que no los alcance el bochorno el día de la retribución al ver la beatitud que podía lograr y perdieron, y en cuanto al grueso del pueblo, en lo que respecta a este mundo y su necesidades, como ya lo explicamos anteriormente.

