Despedimos al Shabbat recitando Havdalá (en español: “división”, pues divide entre lo sagrado y lo profano), nuevamente con una copa de vino, y, a falta de vino, con licor o cerveza. Sentimos el aroma de especies de rico olor, para tratar de compensar por la pérdida de la Neshamá Ieterá (alma adicional de Shabbat que incrementa nuestra vida espiritual).
1. Se bendice la despedida del Shabbat, luego de aparecer en el cielo tres estrellas medianas, sobre una copa de vino de acuerdo al texto de los Sidurim. También en el transcurso de la Amidá (Shmoné Esré) se despide al Shabbat, recitando el párrafo “Atá jonantanu”. El vino o bebida utilizados deben regirse por la medida y las limitaciones del Kidush matutino. Se recitan cuatro bendiciones: sobre el vino (o bebidas autorizadas para Kidush), sobre especias aromáticas, sobre el fuego de una vela preferiblemente trenzada del cual se obtiene provecho – los ciegos no la recitan- y, específicamente, sobre la despedida del Shabbat.

