LA CELEBRACION DEL SHABBAT
La menujá se debe traducir a términos prácticos; por lo tanto, recibimos al Shabbat con alegría, cantos, vino y una cena festiva. A través de los milenios de su historia, Shabbat ha sido el momento central de la semana, extendiendo su radiación sobre los demás días, tan así, que los días reciben su nombre de acuerdo a su ubicación con respecto a Shabbat, a saber: “primer día a Shabbat” (domingo), “segundo día a Shabbat” (lunes), etc.. He aquí el diagrama de la semana en los ojos del judío:
SHABBAT
Viernes
Jueves
Miércoles
Martes
Lunes
Domingo
Toda la semana alza su vista con anhelo hacia el Shabbat. Los arreglos, las citas, los viajes, se hacen de tal modo que no interfieran con el Shabbat. Las compras se realizan a tiempo y pequeños lujos son consagrados para venerar el día. Al llegar el viernes, el ritmo de los preparativos se acelera y el ama de casa asume la responsabilidad de haber terminado de cocinar todos los manjares antes de comenzar el santo día. La mesa se pone con un mantel especial y platería brillante, vino y jalot, junto a las velas de Shabbat. Toda la familia se viste con sus mejores trajes y se dispone a recibir a la “novia”.

