Y eso lo que dijeron en la Baraitá (cita), mencionada en diversos lugares del talmud, y uno de ellos en el primer capítulo del TR. AVODA ZARA, y recita de la siguiente manera:
“De aquí concluyo Rabí Pinjas ben Yair, la Torá conduce la precaución, la precaución a la agilidad, la agilidad a la limpieza, la limpieza a la abstinencia, la abstinencia a la pureza, la pureza a la devoción, la devoción a la humildad, la humildad al temor al pecado, el temor al pecado a la santidad, la santidad al Espíritu Sagrado y este a la resurrección de los muertos” (Tr. Avodá Zará 20).
Y de acuerdo a esta cita decidí confeccionar esta obra, para enseñarme a mí mismo y recordarles a otros las condiciones del Servicio íntegro según sus niveles. Y aclararé en cada uno de ellos, sus temas y particularidades, como así también la forma de adquirirlos, y sus obstáculos, y la forma de cuidarse de ellos.
Para leer en él yo y todos los que los que encuentren sosiego, aprendiendo el temor a nuestro Dios y no se nos olviden nuestros deberes ante Él, que la naturaleza material se ocupa por erradicar de nuestros corazones, la lectura y la observación, (de este libro) nos lo recordará y nos despertará hacia nuestros deberes.
Y que el Señor nos ayude en nuestra torpeza y nos cuide nuestro andar de sucumbir, y así cumpla en nosotros el ruego del bien amado poeta a su Dios: ¡“ENSEÑAME, OH SEÑOR” !, tus caminos, transitaré tu verdad, unifica mi corazón en el temor a tu Nombre”
AMEN, que así sea voluntad.

