La superioridad del conocimiento específico de las cosas, en forma indiscriminada y comprendiendo su interrelación, es similar a a quella que existe al observar un jardín embellecido con sus plantaciones y surcado de atractivos senderos, ó la visión de un bosque de enmarañada vegetación que crece en forma confusa.
Pues el conocimiento individual de distintos detalles cuya relación y alcance real dentro de un sistema se desconoce, para el raciocinio ávido de saber es una empresa sumamente embarazosa e indeseable, pues se esforzará y pugnara sin descanso ya que la comprensión de cada cosa despertará en su ser el ansia por el conocimiento total, lo cual no le será posible alcanzar pues desconoce la estructura en forma íntegra. Y esto se debe a que una gran parte de la escencia de las cosas es la interrelación que poseen y el lugar que ellas ocupan, todo lo cual le es desconocido. Resultando de esta forma insatisfecha su ansiedad y frustrada su curiosidad intelectual.

