Parashat Sheminí
“Estos son los seres vivientes que comerán… Todo el que tenga la planta hendida… y que rumie… ” (Vaykrá 11,2-3)
Mitzva prescriptiva de corroborar las señales que caracterizan a los animales y bestias aptas para el consumo cuando quiera comer de ellas. Las señales de pureza son que sea rumiante y que tenga la pezuña partida, como dice el versículo “Estos son los seres vivientes que comerán… Todo el que tenga la planta hendida… y que rumie…”.
El fundamento de la mitzva que prohíbe la ingesta de los animales impuros fue explicado anteriormente, y esta encomienda de examinar las señales de pureza se deriva de esa prohibición, ya que todo lo que se nos prohibió nos corresponde y recae sobre nosotros revisarlo apropiadamente.
Las leyes de la mitzva nos enseñan que todo animal y bestia rumiante no tiene dientes en la parte superior del paladar. Por otro lado, todo animal que existe sobre la tierra que es rumiante tiene también la pezuña partida, con excepción del camello, y todo animal que tiene la pezuña partida es también rumiante con excepción del chancho.
Se debe cumplir esta mitzva en todo tiempo y lugar, tanto por hombres como por mujeres. Quien la transgrede y no examina las dos señales, sino que al identificar una de ellas consideró que la segunda también debe estar presente, y comió de ese animal, a pesar de que posteriormente encontró que efectivamente tenía la otra señal por lo que era un animal apto para el consumo, kosher, habrá anulado esta mitzva de examinar estas dos señales.

