Parashat Metzorá
“Al séptimo día rasurará todo su cabello…” (Vaykrá 14,9)
Mitzva prescriptiva que el metzorá rasure todos sus cabellos, lo representa su segunda purificación.
El fundamento de esta mitzva es similar al explicado respecto a la purificación a través del agua (tebila), que la persona afectada por tzaráat al momento de purificarse vea a sí misma como si fuera que ese día nació nuevamente, por lo que entonces le comienzan a crecer sus pelos, y de la misma manera renueve sus actos para bien. Porque al estar la persona sin todos sus cabellos podrá limpiar toda su suciedad con todas sus fuerzas, simbolizando así que también debe realizar un acto de limpieza interior con todas sus fuerzas para purificar sus actos por completo, y transformarlos de mal a bien, para entonces ser digno de elevarse de su impureza.
Se debe cumplir esta mitzva tanto por hombres como por mujeres, en todo lugar y todo tiempo que haya Kohanim sabios aptos de establecer el diagnóstico sobre las manchas de tzaráat. El metzorá que no se rasura sus pelos transgrede esta mitzva prescriptiva, y no se alcanzara su purificación continuando en su estado de impureza.

