Parashat Kedoshim
“no estafarás a tu compañero” (Vaykrá 19,13)
Mitzva prohibitiva de retener en su poder una cosa que pertenece a su compañero sin su consentimiento, sea por la fuerza, engaño o estafa, como la gente de mal que esquiva los reclamos de su compañero respondiéndole: ve ahora y vuelve mañana, para así retener en sus manos la propiedad del prójimo. Esta es una muy mala cualidad, por ello la Tora nos obligó a esta mitzva alejándonos de ella, como dice el versículo “no estafarás a tu compañero”, está incluido en esta prohibición tanto quien le debe algún objeto material a su compañero y se niega a devolvérselo como así también quien retiene el salario de su empleado o trabajador. A pesar de que engañar, robar y hurtar son prohibiciones con una misma raíz y contenido, las puntualizó y especificó la Tora como tres prohibiciones distintas, porque todo asunto o cualidad de la cual Hashem nos quiere alejar mucho, por nuestro bien, nos lo advirtió repetidas veces para que pongamos atención de la importancia del asunto. Otro motivo es para aumentarnos el pago al separarnos de estas malas cualidades, cumpliendo así su voluntad.
El fundamento de la mitzva es claro, ya que la simple lógica la obliga.
Se debe cumplir esta mitzva tanto por hombres como por mujeres en todo tiempo y lugar. Quien retiene el salario de su compañero transgrede esta prohibición. La cual puede arreglar por medio del cumplimiento de una mitzva prescriptiva que es echando atrás su maldad, devolviendo lo ajeno que está en sus manos, y solicitando las disculpas correspondientes a su compañero por haberlo hecho sufrir y enojar. Y ya nos enseñaron nuestros sabios de bendita memoria que es muy grande la fuerza de las personas que se arrepienten de sus malos actos.

