Parashat Kedoshim
“con rectitud juzgarás a tu prójimo” (Vaykrá 19,15)
Mitzva prescriptiva de juzgar justamente como dice el versículo “con rectitud juzgarás a tu prójimo”, sobre lo que explicaron nuestros sabios de bendita memoria que fueron encomendados los jueces a igualar las partes en discordia que se presentan delante de ellos con un asunto para resolver, es decir que les está prohibido honrar a una de las partes más que a la otra, por ejemplo, dejándola declarar todo lo que quiera y a la otra no, diciéndole que acorte su declaración, o tomándole declaración a uno parado y al otro sentado. Se advierte también en esta mitzva a todo sabio en las leyes de la Tora y recto en sus actos que debe juzgar entre partes en conflicto, incluso individualmente, solo que nuestros sabios establecieron que un juez no puede juzgar solo. Asimismo, nos advierte esta mitzva que toda persona debe juzgar las actitudes de sus compañeros para bien, explicando los actos que ve y dichos que oye para bien.
El fundamento de esta mitzva es que el trato igualitario en los juicios es la base del asentamiento de las personas, ya que en caso de que los jueces honren a una de las partes, la otra se asustará y no se atreverá a declarar sus argumentos por lo que saldrá la sentencia del juicio equivocada e injusta. Respecto a lo explicado que esta mitzva incluye también que un sabio en las leyes de la Tora y recto en sus actos debe juzgar entre las partes en conflicto, el motivo de esta advertencia es que de esa manera hay un gran beneficio ya que el justo con seguridad que va a juzgar de acuerdo a la verdad, y en caso de que él no juzgue lo harán personas no tan capacitadas y rectas por lo que saldrá un juicio injusto y equivocado. Por último toda persona debe juzgar a su compañero para bien, porque así habrá paz y cordialidad entre las personas. Resulta que la principal intención de esta mitzva es alcanzar el normal asentamiento de las personas y que haya entre ellas paz y cordialidad apartando la enemistad entre la persona y su compañero.
Se debe cumplir esta mitzva en todo tiempo y lugar, por hombres capacitados a juzgar. La obligación de juzgar a su compañero para bien también advierte a las mujeres.

