Parashat Emor
“y cualquier defecto no habrá en él…” (Vaykrá 22, 21)
Mitzva prohibitiva de provocar un defecto, hiriendo o quebrando algún hueso, a un animal consagrado para ser ofrecido en el Altar del Santo Templo en nombre de Hashem lo que lo hará no apto para ser acercado, como dice el versículo “y cualquier defecto no habrá en él…”, sobre lo que explicaron nuestros sabios que advierte a no hacerle un defecto.
El fundamento de la mitzva es que el hacerlo implica un desprecio a lo consagrado en nombre de Hashem, y ya fue explicado reiteradas oportunidades el beneficio que resulta de brindar honores al Santo Templo, sus sirvientes, los sacrificios que en él se realizan y todo lo relacionado a él, sobre el corazón de las personas.
Rige esta prohibición tanto sobre hombres como sobre mujeres, en todo tiempo y lugar, pero latigazos recibirá solamente quien la transgrede en el tiempo que el Santo Templo está en pie que es cuando el animal puede ser acercado como ofrenda.
