Parashat Emor
“En el primer día tomarán para ustedes pri etz hadar, kapot temarim, anaf etz abot y harbei najal…” (Vaykrá 23,40)
Mitzva prescriptiva de tomar el primer día de la fiesta de Sukot pri etz hadar, kapot temarim, hanaf etz abot y harbei najal, como dice el versículo “y tomarán para ustedes en el primer día pri etz hadar, kapot temarim, hanaf etz abot y harbei najal”. Explicaron nuestros sabios que pri etz hadar es el Etrog, kapot temarim es el Lulav, hanaf etz abot es el Hadas y harbei najal es la Araba, especies conocidos por todo Israel.
El fundamento de la mitzva es que la persona condiciona su actuar y desarrolla sus pensamientos de acuerdo a las acciones que realiza habitualmente, tanto para bien como para mal. Y siendo que los días de la festividad son momentos de mucha alegría para Israel, porque es el momento de la recolección de la cosecha y de los frutos del árbol, motivo por el cual es llamada también esta fiesta de Sukot, fiesta de la recolección, encomendó el Creador, bendito sea, a su pueblo hacer una fiesta en esos días, para meritarlos al canalizar toda esa alegría en honor del Eterno, bendito sea. Ahora, al ser que la alegría naturalmente arrastra en dirección a lo material, y provoca olvidar el temor a Hashem, nos encomendó el Eterno que en esos momentos tomemos con nuestras manos especies que nos recuerden que toda la alegría de nuestro corazón es en Su nombre y honor, y es de Su voluntad que lo que nos recuerde esto sea una especia que también alegre a la persona, acorde a ese momento que es de alegría, y es sabido que estas cuatro especies por naturaleza alegran el corazón del que las observa.
Otra señal hay en estas especies, el Etrog que se asemeja al Corazón, que es la morada del raciocinio nos señala que debe la persona servir al Creador con su raciocinio, es decir con su pensamiento. El Lulav que se asemeja a la columna de la persona que es la parte principal del cuerpo humano, nos señala que se debe enderezar todo el cuerpo para servir al Creador. El Hadas que se asemeja a los ojos, nos señala que la persona no se dirija detrás de sus ojos en el día de alegría de su Corazón y por último la Araba que se asemeja a los labios, a través de los cuales la persona termina todos sus actos del habla, nos simboliza que se debe establecer una guardia en la boca y reflexionar sobre las palabras, y temer a Hashem, bendito sea, incluso en los momentos de alegría.
Se debe cumplir esta mitzva solo por los hombres, en todo tiempo y lugar.

