Parashat Jukat
“El puro salpicará sobre el impuro en el tercer día y en el séptimo día…”. (Bamidbar 19,19)
Mitzva prescriptiva en la que fuimos encomendados sobre las leyes del agua de purificación, “mei nida”, que son las aguas con las que se salpicaba a los impuros para purificarlos, las cuales se mezclaban con la ceniza de la quema de la vaca roja.
Las leyes de la mitzva establecen lo que dijeron nuestros sabios de bendita memoria que las aguas que se mezclaban con las cenizas se llenaban en un utensilio de un manantial o de un rio corriente. El poner las cenizas sobre el agua fue llamado por nuestros sabios “kidush mei jatat”, y las aguas que se arrojaban sobre las cenizas fueron llamadas por la escritura “mei nida”.
Se debe cumplir esta mitzva en el tiempo que el Santo Templo está en pie, tanto por hombres como por mujeres, ya que todos necesitan ser salpicados y purificarse en caso de haberse impurificado con un muerto, antes de ingresar al Santo Templo o antes de comer de los alimentos consagrados. Quien transgrede esta mitzva y no es salpicado cuando necesitaba serlo, habrá anulado esta mitzva.
