Parashat Ekev
“y comerás, te saciarás y bendecirás a Hashem…” (Devarim 8,10)
Mitzva prescriptiva de bendecir a Hashem, Bendito Sea, después de haber comido pan o cualquiera de las siete especies con las que fue alabada la tierra de Israel y estar saciados, como dice el versículo “y comerás, te saciarás y bendecirás a Hashem tu D-os por la buena tierra…”.
Cabe adelantar respecto al fundamento de la mitzva que es de Hashem, Bendito sea, todo el honor, el esplendor, la bondad, la sabiduría, la capacidad y la bendición, por ende las alabanzas y actos de las personas, tanto buenos como malos, no le aumentan ni le disminuyen en lo más mínimo, por ello debemos discernir que al pronunciar siempre en las bendiciones Baruj ata Hashem (Bendito Eres Tú Hashem) o al calificarlo como bendito, no es la intención aumentarle honores a quien es amo de todo y todas las bendiciones son de Él renovándolas y creándolas de la nada, por medio las que influencia con abundancia a quien desea, según su buena voluntad, sino que la cuestión es que por medio de las bendiciones que pronunciamos delante de El despertar nuestras almas con las palabras de nuestra boca a internalizar que Él es el único que bendice y que contiene todas las bendiciones. Y en caso de conseguirlo, al concentrar nuestros pensamientos en alabarlo y agradecerle, ya que todas las bondades provienen de Él, quien reina sobre ellas para enviarlas a todo quien desee, meritaremos por medio de este buen acto ser receptores de su bendición. Después de esta mención y reconocimiento delante de Él, le pedimos lo que necesitamos, inteligencia, perdón por nuestros pecados, sanación, riqueza o lo que sea. Y finalmente, después de pedirle lo que necesitamos, volvemos a reconocer y agradecer todo lo que nos da, pronunciando que todo depende de Él y que solo Él nos puede dar la bendición, este es el contenido de la apertura y el cierra de todas las bendiciones que pronunciamos en todo momento, y de esta manera evitamos ser considerados como esclavos que toman un premio de su amo y se retiran de delante de él sin permiso, como ladrones. Resulta de lo explicado que la palabra Bendito representa un reconocimiento que Él es quien contiene todas las bendiciones, mientras que la intención de la palabra bendito que pronunciamos siempre cuando nos referimos a El es suplicar ante El que sea de su voluntad direccionar los corazones de sus creaciones de manera que sean correctos delante de El, reconociéndolo y alabándose en El, es decir que sea de tu voluntad delante de ti que todos los habitantes del mundo adjudiquen el origen de las bendiciones en Ti y reconozcan que de ti surge y se desparrama la bendición en todo y todos. Solo entonces reposará la bendición en todo el mundo, y se alcanzará cumplir con la voluntad de El, que es beneficiar a sus creaciones.
Las leyes de la mitzva establecen lo que dijeron nuestros sabios de bendita memoria que a pesar de que la Torá no nos obliga a bendecir al creador sino solo después de habernos saciado de comer pan o cualquiera de las siete especies con las que fue alabada la tierra de Israel, los sabios nos establecieron la obligación de bendecir al creador después de comer cualquier cosa de la que tuvimos provecho, tanto que sea de las siete especies con las que fue alabada la tierra de Israel como cualquier otro alimento.
El texto de las bendiciones lo decreto Ezrah hasofer y su tribunal. A pesar de que dijeron nuestros sabios de bendita memoria que Moshe Rabenu decretó la primera bendición de las comidas, birkat hamazon, conocida como Hazan et hakol, e Ieoshua la segunda titulada la bendición de la tierra, es solo respecto al principal contenido de cada una de esas bendiciones, pero el texto mismo fue establecido por Ezrah y su tribunal. No es apropiado agregar ni disminuir al texto de las bendiciones ya decretados por nuestros sabios de antaño, quien lo hace no es sino un equivocado, de todas maneras, de hacerlo o de olvidar u omitir parte de los textos establecidos no se habrá invalidado la bendición y se habrá cumplido con la obligación, siempre y cuando se haya mencionado el principal contenido y el sello, la culminación, de la misma como corresponde, y de no ser así, sí se deberá repetir la bendición.
Se debe cumplir esta mitzva como obligación de la Torá en todo tiempo y lugar. Es una duda si las mujeres están obligadas en esta mitzva por la Torá o por los sabios.

