Parashat Ki tetze
«Alzarás la voz y dirás delante del Eterno, tu D-s …»(Dvarim 26,5)
Mitzva prescriptiva de en el momento de acercar las primicias de los frutos al santo templo se lea los versículos mencionados en el capítulo de la tora refiere al respecto, que son desde «arami oved abi» hasta «asher natata li Hashem», como dice la escritura «Alzarás la voz y dirás delante del eterno tu D-s …».
El fundamento de la mitzva es, al ser que la persona despierta sus pensamientos y sentimientos de su corazón sobre la verdad por la fuerza de las palabras de su boca, le corresponde a la persona al recibir la bondad de Hashem, bendito sea, al ser él y su tierra bendecidos con frutos y meritar acercarlas a la casa de nuestro D-s despertar su corazón con las palabras de su boca y pensar que todo lo que le llego es del señor del mundo y relatar sus bondades, bendito sea, sobre nosotros y sobre todo el pueblo de Israel en conjunto. Por ello debe comenzar mencionando lo que sucedió con Iaakov avinu, que Hashem lo salvo de las manos de Laban, y mencionar también lo que nos salvó, Bendito Sea, del yugo que nos establecieron los egipcios, luego de haber alabado al Creador se pide delante de él que por favor mantenga su bendición para con él, y por medio del despertar de su alma al alabar a Hashem y al reconocer que de él es la bondad meritara ser bendecido, por ello nos encomendó Hashem Bendito Sea esta mitzva porque a él le gusta hacer el bien con sus creaciones.
Las leyes de la mitzva establecen que no recae la mitzva de leer el capítulo de la Tora mencionado al acercar las primicias de la tierra sino sobre quien es dueño de la tierra que produjo los frutos por cuanto que dentro de lo que se lee hay un versículo que dice «de la tierra que me has entregado» y quien no es el propietario no puede decirlo. Por este mismo motivo las mujeres tampoco pueden leer, porque la tierra fue repartida solo entre hombres. De esta mitzva aprendemos que en nuestros rezos y suplicas delante de Hashem bendito sea, debemos ser muy meticulosos y cuidadosos con lo que decimos y no decir nada delante de Hashem sin una extrema meticulosidad.
Rige esta mitzva sobre los hombres de Israel en el tiempo que el Santo Templo está en pie, solo en la tierra de Israel. Quien acerca sus primicias sin leer lo que corresponde habrá transgredido esta mitzva.

