Parashat Mishpatim
“Y en el séptimo la harás cesar y la dejarás yerma… “(Shemot 23,11)
Mitzva prescriptiva en la que la Tora nos encomendó reposar del trabajo del campo y el viñedo en el séptimo año. Esta mitzva incluye también la obligación de hacer de propiedad pública los productos de la tierra, lo que implica dejar que todo el que quiera pueda apropiarse de ellos, en ese mismo año, llamado el año de Shemita, como dice el versículo “Y en el séptimo la harás cesar y la dejarás yerma…y comerán los pobres de tu pueblo “
El fundamento de esta mitzva es grabar en nuestros corazones y crear una fuerte imagen en nuestro pensamiento de que Hashem creó el mundo como dice la Tora “en seis dias hizo Hashem los cielos y la tierra…y el séptimo día (que no creo más nada) descansó”, así se expresó sobre sí mismo. También, para hacer a un lado y arrancar de nuestras ideas el concepto de que el mundo es preexistente, como creen los que reniegan de la Tora, para lo cual recae sobre nosotros la obligación de contar en todos los tiempos año tras año, tomando como punto de origen el año de la creación, seis años y en el séptimo descansar, de la misma manera que contamos seis días de la semana para trabajar y el séptimo, Shabat, para descansar.
Respecto al deber de hacer el producto de la tierra de ese año propiedad pública su fundamento es recordarnos que la tierra que produce frutas y verduras cada año y año no por su fuerza y capacidad lo hace, sino que hay un patrón sobre ella y sobre sus dueños, de quien ciertamente depende todo y todo de él es, por lo cual cuando él quiere encomienda hacerlas de propiedad pública.
Otro beneficio que se desprende de esta mitzva es el de adquirir la cualidad de generosidad, ya que no hay más generoso que aquel que da a los demás sin tener ninguna esperanza de recibir nada a cambio, y aquí así lo es, ya que la persona pone a disposición de los necesitados las frutas y verduras que produce su campo sin recibir ni esperar nada por ello.
Asimismo, esta mitzva beneficia a la persona porque la ayuda a adquirir seguridad en Hashem, Bendito Sea, ya que claramente toda persona que su corazón acuerde regalar toda la producción de su tierra definitivamente esto le aumentará seguridad y confianza en el Creador. Además estará enseñando a sí mismo y a su familia el no ser doblegados por la falta de confianza en Hashem y por la avaricia.
Se debe cumplir esta mitzva solo en la tierra de Israel, en tiempos que todo el pueblo está asentado allí, la obligación es tanto para hombres como para mujeres. Los sabios establecieron que también hoy en día, incluso que no está todo el pueblo en nuestra tierra, se debe cumplir, “la mitzva de Shemita de los sabios”, solo en la tierra de Israel.
Quien cierra la puerta de su viñedo o campo en el séptimo año sin permitir que la gente ingrese y tome los frutos o quien recolecta la producción de ese año para sí mismo habrá anulado esta mitzva prescriptiva. Asimismo, quien realice los trabajos de campo con normalidad también habrá anulado esta mitzva.

