Capitulo 3
EL GENERO HUMANO
1) Ya citamos que el hombre es la criatura creada con el propósito de alcanzar el mayor grado de cercanía con Hahsem; transita entre la perfección y la deficiencia, empero con la capacidad de adquirir la perfección.
Sin embargo, esta elección debe realizarla en forma voluntaria y en total libre albedrío, pues de hallarse obligado en sus actitudes a escoger la perfección, no se lo consideraría realmente poseedor de la misma y el objetivo divino de la creación no se vería realizado. Por ello, necesariamente el alcance de la perfección debe estar librado a su elección personal, poseyendo un equilibrio en sus inclinaciones hacia ambos poderes y la capacidad de albedrío para elegir voluntaria y racionalmente aquello que decida, así como el poder para adquirirlo. Debido a esto fue dotado el hombre, desde su creación, con fuerzas del bien y otras del mal (Yetzer Hatob y Yetzer Hará) y el poder para inclinarse hacia aquello que escoja.

