Empero al mostrarles Dios a las raíces su verdadera concepción y sus efectos finales, les informo asimismo que para alcanzar la perfección se requiere involucrar en el proceso los milagros realizados a Israel o a los hombres justos de las distintas épocas.
Todo esto concierne a la Raíces Superiores y־ posteriormente- a todo el desarrollo de las mismas, hasta su materialización en este mundo físico y la designación de los ángeles encargados de supervisar sus leyes naturales. Sin embargo, cuando así lo decida Dios, podrá decretar sobre estos ángeles que suspendan sus funciones y alteren su proyecto natural de acuerdo a Su decreto. Los decretos pueden llegar a ellos por distintas vías; por ejemplo pueden llegar como la orden de un rey o como la colérica disposición de un tirano, como esta dicho: «Dios]» Se encolerizo con el mar Rojo y este se seco…» (Salmos 106,9). Todo esto y similar, dependiendo del momento y las circunstancias.

