Empero las Influencias Divinas no son numerosas entidades o criaturas diferentes según lo que acabamos de explicar, sino son distinciones de la revelación de la Luz Divina, diferenciadas exclusivamente por lo que Dios les concede a sus criaturas y la influencia con que las sostiene, según sus diferentes aspectos.
La única razón por la que estas Influencias son denominadas como «universo», es la división, el orden y la secuencia con las que se pueden distinguir, de acuerdo a lo apropiado para cada recipiente de las mismas, pues en ellas se encuentran las Raíces de todas las divisiones, órdenes y secuencias de todo lo creado, como lo desarrollamos anteriormente en la sec. 3 cap. 2.
Por ello podemos figuradamente denominar a todo esto como «universo». Y se halla en un nivel muy superior a los tres universos anteriores pues así se halla conformada la secuencia natural de los mismos. El mundo físico se relaciona con el angelical, este con el nivel superior a él, o sea el Trono y sus diferentes niveles y el Trono, a su vez, con las Influencias Divinas y la revelación de Su Luz, que es la Raíz verdadera de todo lo existente.

