Parashat Metzorá
“Y vendrá el que le pertenece la casa y le dirá al Kohen diciendo como una mancha he visto en mi casa …” (Vaykrá 14,35)
Mitzva prescriptiva de declarar impura la casa en la que aparecieron manchas de tzaráat y tratar el asunto de acuerdo a las leyes explícitas en el capítulo de la Tora que refiere al respecto, como dice el versículo “Y vendrá el que le pertenece la casa y le dirá al Kohen diciendo como una mancha he visto en mi casa”. Asimismo, es mitzva que todo aquel que ingresa en la casa sea declarado impuro como dice el versículo “y el que ingrese en la casa será impuro”. Esta mitzva incluye todas las particularidades del trato de la impureza de las casas, cual necesita ser cerrada y cual destruida, alguna de sus paredes o todas y demás. Este asunto de las manchas de tzaráat que afectan las piedras de la casa, no es algo natural sino un acontecimiento milagroso, que se presenta a veces en las casas de los judíos para llamar su atención de que no se están comportando correctamente. Hashem hace esto por el gran amor que siente por ellos, haciéndolos sufrir primero en sus pertenencias que son externas a su cuerpo, para estimular así su arrepentimiento antes de castigarlos en su mismo cuerpo. Este era el proceso de tzaráat, primero eran afectados los bienes de las personas si no reflexionaba y se arrepentía de sus malos actos al ver las manchas en las paredes de sus casas era seguidamente castigada con la extensión de la afección a sus vestimentas, y si aun así no sentía la necesidad de arrepentirse se extendía la afección a su cuerpo.
Dijeron nuestros sabios de bendita memoria que al principio cuando entro el pueblo de Israel a la tierra prometida, hizo Hashem, Bendito Sea, que se presentaran manchas de tzaráat en algunas casas para su bien, para que estén obligados a destruirlas y de esa manera descubran tesoros ocultos allí por los knaanim (que era el pueblo que habitaba entonces la tierra de Israel). Incluso que podía Hashem hacérselos saber por medio de un profeta, sin afectar sus casas con las manchas de tzaráat, es sabido que Hashem les hace milagros a las personas de manera oculta y no revelada.
Se debe cumplir esta mitzva tanto en la casa de un hombre como en la de una mujer, en la tierra de Israel (con la excepción de Jerusalén), todo tiempo que hay Kohanim sabios en la cuestión. Quien transgrede esta mitzva habrá anulado una mitzva positiva.

