1. Las velas de Shabbat
Cada judío adulto tiene la obligación de encender dos velas en honor al Shabbat, para disfrutar del Shabbat y para crear una atmósfera de armonía en su hogar. La costumbre es que el ama de casa encienda las velas y con esto exima a toda la familia y a los huéspedes (en caso que estén en casa con ellos) de su obligación. Si la mujer no está en la casa (p.ej. si está internada) el marido la reemplaza. Los huéspedes que no se queden a dormir deben encender las velas previamente en sus respectivos hogares y disfrutar de la luz de las velas una vez comenzado el Shabbat, antes de partir de su casa. Pupilos de instituciones encienden en el comedor (uno de ellos enciende para todos). Quien para en un hotel debe encender en su habitación, o en su defecto, en el comedor o en otro lugar. De resultar todo esto imposible, hay quienes opinan, que cumple su obligación con la luz eléctrica. Sin embargo, hay autoridades que en este caso no permiten recitar la Berajá.

