Parashat Koraj
“el diezmo que separen los hijos de Israel … lo he dado a los Leviim …”.(Bamidbar 24,18)
Mitzva prescriptiva que encomienda a los hijos de Israel de entregar a los Leviim la décima parte de su cosecha de la tierra, como dice el versículo “pues el diezmo de los hijos de Israel que ellos separen al eterno como porción separada yo lo he dado a los Leviim…”, que es lo que llamo la Tora “el Primer Diezmo” (maaser rishón).
El fundamento de la mitzva es, por cuanto que eligió Hashem a la tribu de Levy para que sean los encargados permanentemente de su servicio en el Santo Templo, con su gran benevolencia para con ellos estableció darles sus medios de subsistencia con honor, como corresponde a los sirvientes del rey, que alcancen su subsistencia por medio de otros y no necesiten esforzarse en nada más que en el querido servicio del rey. A pesar de que en todo Israel hay doce tribus, por lo que correspondería que tomen una doceava parte de la cosecha y no una décima, la diferencia se las aumentó Hashem para honrarlos, ya que al ser considerados habitantes de la casa de Hashem su parte debe ser mayor que la de los demás. Además, son beneficiados en que este décimo de cosecha que reciben es limpio de gastos de la tierra y demás. El Israel que le proporciona con sus bienes la fuente de subsistencia a los sirvientes de Hashem la bendición del Creador Bendito Sea, reposará sobre él y sobre todo lo que él tiene, como dijeron nuestros sabios de bendita memoria “Los diezmos traen riqueza” asimismo dijeron está prohibido pensar en su corazón diciendo voy a probar si Hashem me beneficia al ocuparme de sus mitzvot, como nos advirtieron: no probarán a Hashem su Di-s, sin embargo hay una excepción: la mitzva de separar el diezmo y entregárselo a los Leviim que con ella sí se puede probar si lo bendice Hashem al cumplirla con toda su prestancia y entusiasmo, lo que fue escrito de manera explícita en el libro de los profetas “Lleven todos los diezmos a los depósitos para que haya comida en Mi Casa y sométeme a una prueba, dice Hashem”.
Las leyes de la mitzva establecen lo que dijeron nuestros sabios de bendita memoria “este diezmo no tiene ninguna santidad por lo que puede ser comido por cualquier persona, tanto Levy como Israel, e incluso por quien está en estado de impureza… solo que estos frutos pertenecen a los Leviim”.
Se debe cumplir esta mitzva tanto por hombres como por mujeres, tanto sean Israelim como Leviim o Kohanim, quienes a pesar ser quienes reciben el diezmo separado por los Israelim, también deben separar su propio diezmo de las cosechas de sus tierras, solo que después de hacerlo no necesitan entregárselo a otro Kohen o Levy sino que pueden quedárselo ellos mismos. Esta mitzva de separar el diezmo rige como obligación de la Tora solo en la tierra de Israel, cuando todo el pueblo esta allí asentado.
